REHABILITACIÓN DE FACHADAS SOLUCIÓN SATE

Aislamiento termico exterior, a base de planchas de poliestireno, mortero y acabado final. Permite solucionar los problemas de tu aislamiento térmico de tu vivienda (humedades, condensaciones, perdida de calor…) sin obra en el interior de la vivienda ni perdida de superficie habitable.

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Descripción del sistema

Los sistemas de aislamiento térmico por el exterior se denominan mayoritariamente en Europa ETICS, siglas de External Thermal Insulation Composite Systems. También son conocidos como SATE (traducción al español del término anterior) o EIFS (básicamente en EEUU).
Los sistemas de aislamiento por el exterior consisten en un producto aislante adherido, fijado mecánicamente o ambas cosas a la vez sobre el muro, que se protege con un revestimiento constituido por una o varias capas (aplicadas in situ), una de las cuales contiene un refuerzo. El revestimiento es aplicado directamente al panel aislante, sin intersticios de aire o capa discontinua.

Estos sistemas están diseñados para dotar al edificio de un buen funcionamiento térmico al evitar los puentes térmicos y convertir el muro de cerramiento en un acumulador de calor, mejorando sustancialmente la inercia térmica del edificio. Con su aplicación se logra además de un buen confort térmico un importante ahorro energético, protegiendo al edificio de las inclemencias climatológicas evitando el deterioro de las fachadas.
Gracias a la conciencia medioambiental de la sociedad en general, de los arquitectos y de las direcciones facultativas en particular, se viene observando la tendencia de la utilización del sistema SATE no solo en las rehabilitaciones sino también en la obra nueva.
Un buen sistema de aislamiento térmico por el exterior implica una reducción en el gasto tanto de calefacción como de refrigeración reduciendo de una forma directa las emisiones de CO2.
Los materiales que componen el Sistema SATE deben de tener por parte del fabricante un exhaustivo control tanto interno de producción como externo, contando para su control en obra con el Documento deI doneidad Técnica Europeo DITE.
En detalle los materiales que componen un Sistema SATE son:
Mortero de Adhesión y de Capa Base
Mortero hidráulico de base cementosa, con áridos, aditivos y resinas acrílicas que mezclado con agua queda listo al uso.
Se emplea tanto para la adhesión como para el recubrimiento de las placas aislantes. La protección de las placas se realiza habitualmente en dos manos.

Malla de refuerzo

Armadura de fibra de vidrio con impregnación de resina que evita el ataque y la acción de los álcalis. Refuerza el sistema, mejorando su resistencia a las variaciones térmicas y sus resistencias mecánicas. En zonas de zócalo se emplean dos capas de malla o una sola malla más resistente.

Perfiles

Se emplean en puntos singulares del sistema, los más utilizados son los de aluminio.
Los angulares proporcionan resistencia mecánica a las aristas expuestas del sistema y los de sección en U facilitan la puesta en obra y las entregas con otros elementos de la fachada.
Existen variantes con goterón para controlar la escorrentía del agua de lluvia, específicos para solucionar juntas de dilatación y algunos incorporan una malla para facilitar el solape con la adyacente.

Placas de Aislamiento

Aunque actualmente se están introduciendo otros tipos de aislantes, la normativa contempla los siguientes tipos de aislamiento:
EPS poliestireno expandido
XPS poliestireno extruido
Lana Mineral

Las placas tienen que tener el Marcado CE según su propia normativa.

Anclaje mecánico

Fijación mecánica utilizada conjuntamente con el adhesivo para asegurar la placa a la pared. Se fabrica habitualmente en material termoplástico aislante (polipropileno con aditivos para evitar la propagación de la llama) y debe llevar marcado CE según Guía DITE 014. Su longitud debe escogerse en función del espesor de la placa de aislamiento.

Imprimación y capa de acabado

Revestimientos coloreados impermeables al agua de lluvia y transpirables, que dan un acabado decorativo al sistema, y pueden presentar distintas terminaciones: rayado, gota, fratasado, liso.

Se pueden aplicar sobre una capa de preparación de fondo (imprimación), generalmente del mismo color.

Ventajas técnicas del SATE


Los sistemas de aislamiento térmico de fachadas por el exterior presentan una serie de características que los adecuan como solución constructiva de acuerdo a las exigencias contempladas en el CTE.
Las exigencias en cuanto a los valores de transmitancia térmica de la envolvente térmica de los edificios, concretamente con relación a las fachadas están resueltas por medio de actuaciones a base de un aislamiento térmico por la cara exterior de las fachadas con placas de EPS (poliestireno expandido).
Los valores de conductividad térmica de las placas de EPS (λ = 0,037) añadido a los espesores estándar que se utilizan, nos aportan una resistencia térmica que nos permite obtener prácticamente en todo tipo de cerramientos al uso (una hoja de ladrillo perforado, doble hoja de ladrillo cerámico, etc.) el cumplimiento a las exigencias del DB-HE.
Con relación al DB-HS-1, los cerramientos deben cumplir con la prevención de evitar la presencia de agua o humedad en el interior de los edificios, el sistema SATE está diseñado para resistir el paso del agua de lluvia a su través.
Con relación al DB-SI-2 el comportamiento de reacción al fuego para las fachadas, cumple la exigencia del CTE es B-s3-d2
Los Sistemas de Aislamiento térmico de fachadas ETICS, no solamente cumplen con las exigencias del CTE sino que aportan otras ventajas técnicas.
Inercia térmica de los cerramientos
La inercia térmica es la capacidad de un material para aguantar el calor, está vinculada directamente con la acumulación de energía. Los cerramientos con mucha inercia acumulan mucha energía, que actúa como un colchón protector de las fluctuaciones de las temperaturas exteriores, así por ejemplo construcciones con  e grandes muros, iglesias, casonas rurales, su temperatura interior difiere mucho de la exterior, por la gran masa térmica de los mismos.
En las nuevas construcciones no es posible realizar estos grandes muros para poder obtener un control de las temperaturas interiores, por ello se efectúan cerramientos en los que se incluyen materiales aislantes, obteniendo los mismos valores de eficiencia siendo más ligeros. (esquema 1).

Cuando situamos el aislamiento cerca del ambiente interior aporta únicamente entre el 10 y el 20% de su masa térmica a la inercia del local. Sin embargo, cuando el aislamiento está situado por la cara exterior del cerramiento ETICS aportará el 90% de la masa del cerramiento a la inercia térmica del local.
Puentes térmicos
Existe una costumbre muy extendida de construir los edificios con cerramientos que se apoyan parcialmente sobre los bordes de los forjados, utilizando el apoyo del ladrillo cerámico en 2/3 de su anchura (1/2 pie) y con una cámara de aislamiento y un tabique cerámico.
Este tipo de cerramiento genera puentes térmicos en toda la envolvente del edificio. Aumentándose en aquellos en los cuales el cerramiento se vea afectado por la necesidad de albergar también los soportes estructurales verticales.


Así mismo, los vanos del cerramiento donde se van a ubicar las ventanas o puertas son elementos que presentan un punto débil o puente térmico en la zona del dintel ya que para que recibir la carga del cerramiento que tiene encima y transmitirla a las jambas, se realiza habitualmente con una vigueta de hormigón que suele encontrarse vista, desprovisto recubrimiento
El aislamiento por el exterior resuelve estos puentes térmicos tanto en obra nueva como en rehabilitación ya que todo el espesor del elemento aislante es pasante con la envolvente del edificio.
Otro de los elementos constructivos que son especialmente susceptibles de crear puentes térmicos son los salientes de las fachadas como aleros balcones, terrazas, etc. Estos elementos deben ser aislados los ETICS resuelven perfectamente la continuidad de la envolvente exterior en estos puntos.

Condensaciones

Las humedades de condensación se producen en los espacios interiores de los edificios, están motivadas por el cambio de estado del vapor de agua a liquida. Esto puede ocurrir por dos circunstancias, un aporte extra de humedad, ocurre en los cuartos de baño al usar el agua caliente, ó por un enfriamiento de aire. El enfriamiento se produce por contacto con un cuerpo frío, el cual puede ser la superficie o caras interiores de los cerramientos. Si las temperaturas superan el limite (punto de rocío) habrá condensaciones.
Este enfriamiento es debido a un insuficiente aislamiento de la fachada. Cuando se produce la condensación en la superficie interior del cerramiento (paredes) se denomina condensación superficial y cuando el fenómeno se produce en algún punto del interior de cerramiento, se denominan condensaciones intersticiales.

Razones de habitabilidad y confort para colocar un SATE

El SATE, sistema de aislamiento térmico por el exterior, mejora la inercia térmica de los cerramientos al estabilizar la temperatura interior de la vivienda y evitar las inconfortables variaciones térmicas dentro de la misma.

Asimismo, evita las oscilaciones térmicas en el conjunto de los cerramientos y de la estructura del edificio; por tanto, ayuda a mejorar su comportamiento y evita las patologías relacionadas con las dilataciones y contracciones que en ellos se producen como las fisuras y grietas.
El calor, además de atravesar las fachadas, es absorbido en parte por ellas provocando un efecto de acumulación en el cerramiento.
El muro es el elemento que tiene más masa y el que acumula más calor; por ello, para poder conseguir el confort interno deseado, en invierno deberemos evitar que pierda el calor que le suministra la calefacción y en verano trataremos de reducir en él la acumulación de calor por el asoleamiento.
Esto se consigue más eficazmente con un sistema de aislamiento por el exterior, que mantiene toda la inercia térmica del cerramiento en el interior de la vivienda.

Asimismo, cabe destacar que en las obras de rehabilitación de un edificio habitado los trabajos de ejecución no perturban en exceso a los propietarios, ya que al colocarse el sistema por el exterior no es necesario que los operarios accedan al interior de las viviendas.
Es importante resaltar que esta colocación del aislamiento por el exterior, evita la reducción de la superficie habitable.
Hay que tener presente que de los 26 millones de viviendas existentes en España ,15 millones tienen más de 30 años y 6 millones tienen más de 50.
El 60% de las viviendas se construyeron sin ninguna normativa de eficiencia energética y presentan grandes deficiencias de aislamiento, lo que supone no cumplir con los requisitos necesarios de habitabilidad y confort térmico.
Según una encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) de 2012, el 38% de los españoles no está satisfecho con el aislamiento de sus viviendas contra el calor y el frío.

Reacción al fuego

Las fachadas acabadas con SATE sistema de aislamiento térmico por el exterior cumplen sobradamente con las especificaciones de exigencia de reacción al fuego que exige el CTE.
En materia de seguridad contra incendios, los edificios en España están sujetos a dos regulaciones:
El Código Técnico de la Edificación CTE, que se aplica a edificios públicos y privados en los que hay permanencia de personas.
El Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales RSCIEI aplicable a edificios, establecimientos y zonas de uso industrial.
Ambas regulan el comportamiento ante el fuego exigible a los productos instalados en la fachada para evitar la propagación exterior del fuego en caso de incendio.
El CTE recoge las exigencias relativas a los productos que van a ser instalados en las fachadas en el Documento Básico de Seguridad en caso de incendio (DB SI) Sección SI 2 Propagación exterior, Punto 1 Medianeras y fachadas, subapartado 4:
La clase de reacción al fuego de los materiales que ocupen más del 10% de la superficie del acabado exterior de las fachadas o de las superficies interiores de las cámaras ventiladas de dichas fachadas, será como mínimo B-s3, d2 hasta una altura de 3,5, en aquellas fachadas cuyo arranque inferior sea accesible al público desde la rasante exterior o desde una cubierta, y en toda la altura de la fachada cuando esta exceda de 18 m, con independencia de donde se encuentre su arranque
LAS EUROCLASES
Las Euroclases son un sistema de clasificación de comportamiento frente al fuego de los materiales que aportan al proyectista información sobre la producción de humo, el goteo de partículas y el potencial energético.
Potencial energético; se establecen siete niveles:

  • A1. Productos que, en ningún caso del incendio, pueden contribuir al mismo.
  • A2. Productos con poder calorífico muy limitado, que en un incendio plenamente desarrollado no aportan, de modo significativo, una carga al fuego ni contribuyen a su desarrollo.
  • B, C, D y E. Productos combustibles con un potencial energético creciente.
  • Productos que no pueden satisfacer ninguna de las exigencias anteriores o cuyas prestaciones no han sido sometidas a ninguna valoración.

Opacidad de los humos; dejando al margen su carácter tóxico, se distinguen tres clases:

 

  • s1, Materiales de escasa y lenta opacidad.
  • s2, Materiales de opacidad media.
  • s3, Materiales de elevada y rápida opacidad.

Formación de gotas; atendiendo a la formación de gotas, se describen tres clases:

  • d0, Materiales que no se producen gotas inflamadas.
  • d1, Materiales que producen gotas, pero duran menos de 10 segundos.
  • d2, Resto de materiales.

La clasificación de un material será la combinación de las prestaciones de cada uno de estos aspectos.
El CTE exige un requerimiento mínimo al SATE de B-s3, d2 aunque generalmente tienen una clasificación muy superior A2-s1, d0; B-s1, d0 o B-s2, d0; por lo que cumple sobradamente con sus especificaciones.

Mantenimiento y reparación

 El sistema SATE, bien aplicado, tiene una duración similar a la vida del edificio, sin embargo, igual que cualquier fachada se ve sometido a diversas incidencias con independencia del tipo de edificio, uso, ubicación etc. Este envejecimiento natural requiere la adopción de medidas cada cierto tiempo, así como el control por parte de un profesional cualificado.
La larga duración de este sistema hace que pueda sufrir desperfectos, causados fundamentalmente por actuaciones realizadas en el inmueble por propietarios, compañías eléctricas, de gas, telefonía etc. Asimismo, puede sufrir pérdidas de estanqueidad en sellados, bien por agotamiento de los materiales empleados, caso de las juntas de dilatación que requieren un mantenimiento especifico, bien por fugas de agua u otros factores que pudieran dañar el sistema.

Es aconsejable la revisión quinquenal de los sellados, asimismo es necesaria una revisión del sistema siempre que se produzcan actuaciones externas o siniestros internos.
Las actuaciones y fases de trabajo de la reparación, o el mantenimiento pueden ser muy diferentes atendiendo a la patología a tratar siendo los casos más comunes:
Regeneración óptica/de aspecto por envejecimiento o ensuciamiento.
Limpieza y tratamiento de algas y hongos en zonas umbrías.
Mejora de la textura del revoco de acabado.
Reparación de desperfectos ocasionados en la superficie.
Optimización energética mediante paneles aislantes adicionales.
Como condición previa, es necesario realizar un análisis del estado real de la fachada, así como de los agentes causantes de los daños, para establecer las medidas correctoras que impidan la reproducción de los daños causados.
Al ser el aislamiento el soporte sobre el que se asienta la capa de armadura, los tratamientos de renovación de fachadas han de ser similares a los de un enfoscado común, siendo los productos empleados totalmente compatibles con la naturaleza del aislamiento base.
La patología más habitual, es la regeneración óptica/de aspecto por envejecimiento o ensuciamiento, ya que es consustancial a la antigüedad del revestimiento, su solución pasa por un tratamiento de limpieza con agua caliente a presión a 60º máx. y 60 bar. Posteriormente se aplica una imprimación acorde a la absorción del soporte y a la naturaleza del recubrimiento decorativo final que vayamos a aplicar.

Esta patología normalmente se produce por la falta de vuelo de los elementos ornamentales de la fachada, así como por la no utilización de elementos de rotura de la gota de agua, lo que provoca lavados diferenciales en la fachada, al arrastrar el agua de lluvia la suciedad depositada en los elementos horizontales.
Actualmente existen formulaciones con baja termoplasticidad que hacen que la suciedad ambiental quede en superficie y se limpie por el agua de lluvia.
En el supuesto de sufrir una infestación por algas y líquenes, se debe proceder a limpiarlo en las mismas condiciones de la patología anterior, para posteriormente aplicar un limpiador biocida si fuera necesario, si durante la fase de limpieza desaparece totalmente la infestación, aplicaríamos un tratamiento biocida preventivo.
Una vez realizada la fase de limpieza hay que aplicar una imprimación y pintar igual que en el primer caso. Es necesario aplicar recubrimientos finales con una alta difusión al vapor de agua, así como con altos valores de impermeabilidad al agua de lluvia.
Si se quiere cambiar la textura del revoco decorativo, previamente hay que comprobar las resistencias mecánicas y firmeza del revoco existente y proceder a su limpieza en las mismas condiciones de patologías anteriores.
Posteriormente hay que realizar una capa de armadura sobre la superficie existente, para luego recubrir con el acabado deseado, previa imprimación.
Como variante a este cambio de textura final podemos utilizar formulaciones en pintura que ayudan a dar este cambio estético a la par que corrigen las pequeñas microfisuras superficiales ocasionadas por la antigüedad y agotamiento del revestimiento decorativo.

En la reparación de desperfectos en la superficie del revoco, procederemos como habitualmente limpiando la superficie en las mismas condiciones, previa retirada parcial o total del revoco decorativo afectado, causando el menor daño posible a la capa de armadura, para posteriormente previa imprimación dar un revoco decorativo en la textura deseada. En las reparaciones parciales, será necesario una capa de pintura adicional al revoco como igualador de tono.
Al realizar un trabajo de optimización energética mediante paneles aislantes adicionales, se realiza un nuevo sistema de aislamiento exterior sobre el existente, teniendo que ir fijado mecánicamente al cerramiento, con lo que se deberá calcular el número de fijaciones necesarias. Al ser un sistema nuevo podremos dar el acabado estético que mejor vaya a nuestras necesidades y gustos.